TIATests de intrusión avanzados

Servicios de Red Team

Un red team no busca listar vulnerabilidades: persigue un objetivo de negocio concreto, igual que haría un atacante real, sin las reglas ni el aviso previo de un pentest convencional. Ponemos a prueba la capacidad de detección y respuesta de tu organización frente a una amenaza dirigida y sostenida en el tiempo, con las mismas tácticas que emplearía un adversario relevante para tu sector.

Solicitar este servicio

Qué incluye

  • Objetivo de negocio definido junto al cliente (acceso a datos críticos, control del dominio o de un sistema concreto), no un barrido genérico de vulnerabilidades.
  • Campaña multivector: OSINT y perfilado de la organización, phishing/vishing dirigido, intrusión en la red interna y, si el alcance lo contempla, aproximación física a instalaciones.
  • Ejecución sigilosa con técnicas de evasión, sin aviso al SOC salvo a un white team reducido que actúa como canal de control y parada de emergencia.
  • TTPs seleccionados a partir de amenazas relevantes para tu sector y documentados sobre el framework MITRE ATT&CK.
  • Medición explícita de los tiempos y la calidad de detección y respuesta del equipo interno, no solo de la brecha explotada.
  • Sesión opcional de purple team con el equipo de detección para revisar en vivo cada fase de la operación y las señales que deberían haberla identificado.

Dirigido a

Pensado para organizaciones que ya cuentan con capacidad de detección propia o externalizada (SOC) y necesitan validarla frente a una amenaza dirigida y persistente, no solo inventariar vulnerabilidades.

Un ejercicio de Red Team simula una campaña de ataque real contra tu organización, con un objetivo de negocio definido de antemano —acceder a un repositorio de datos crítico, tomar el control del dominio, o llegar a un sistema de producción concreto— en lugar de listar todas las vulnerabilidades posibles. Combinamos OSINT y perfilado de la organización, ingeniería social (phishing, vishing), intrusión en la red interna y, cuando el alcance lo contempla, aproximación física a instalaciones, encadenando los vectores igual que haría un atacante con tiempo y objetivo definidos.

El ejercicio se ejecuta con sigilo y técnicas de evasión, para que el equipo de detección (SOC, blue team) actúe exactamente igual que ante un incidente real, sin aviso previo salvo a un white team reducido que sirve de canal de control y parada de emergencia. Las tácticas, técnicas y procedimientos empleados se seleccionan a partir de amenazas relevantes para tu sector y se documentan sobre el framework MITRE ATT&CK, lo que permite comparar el resultado del ejercicio con el comportamiento de adversarios reales en lugar de con un checklist genérico.

Al finalizar entregamos un informe con el cronograma completo de la operación (kill chain: acceso inicial, persistencia, movimiento lateral, consecución del objetivo), los indicadores de compromiso generados, un análisis de qué se detectó, cuándo y cómo respondió el equipo interno, y recomendaciones priorizadas según su impacto real en el negocio. Cuando el cliente lo solicita, cerramos el ejercicio con una sesión de purple team junto al equipo de detección para revisar en vivo cada fase del ataque y las señales que deberían haberla identificado.

Preguntas frecuentes

¿En qué se diferencia un red team de un pentest?

Un pentest busca identificar el máximo número de vulnerabilidades en un alcance técnico definido. Un red team persigue un objetivo concreto con sigilo, midiendo cuánto tarda tu equipo en detectar y responder al ataque, no solo si la vulnerabilidad existe.

¿Nuestro SOC sabrá que se está haciendo el ejercicio?

Normalmente no. Solo lo conoce un white team reducido (dirección o seguridad) que actúa como canal de emergencia y autoriza el ejercicio, lo que permite medir la respuesta real del equipo de detección sin sesgo.

¿Cuánto dura un ejercicio y qué pasa si nos detectan a mitad de la operación?

Suele extenderse varias semanas para simular una amenaza persistente real. Si el equipo de detección identifica la actividad, no se cancela el ejercicio salvo riesgo operativo: se documenta como parte del resultado y se sigue evaluando la respuesta hasta el cierre acordado.