Ciberinteligencia estratégica
La ciberinteligencia estratégica convierte datos dispersos sobre amenazas, actores y exposición de marca en información accionable para quien toma decisiones de seguridad. RowanGuard vigila fuentes abiertas, foros cerrados y mercados de la dark web para identificar riesgos antes de que se materialicen en un incidente. El resultado no es un volcado de datos: es un informe que responde a qué amenaza en concreto a esta organización y qué hacer al respecto.
Solicitar este servicioQué incluye
- Monitorización continua de foros underground, mercados de la dark web y canales de Telegram donde se comercia con accesos y credenciales robadas.
- Detección de credenciales corporativas expuestas en filtraciones (combolists, breach dumps) con priorización según criticidad de la cuenta afectada.
- Seguimiento de actores y grupos de amenaza (APT, ransomware-as-a-service) con TTPs de referencia mapeados contra MITRE ATT&CK relevantes para el sector del cliente.
- Vigilancia de suplantación de marca: dominios similares (typosquatting), perfiles falsos y campañas de phishing que usan la identidad de la organización.
- Informes de inteligencia periódicos, en versión ejecutiva y técnica, con indicadores de compromiso listos para integrarse en SIEM o SOC.
- Evaluación de exposición de proveedores y terceros críticos ante fugas o compromisos que puedan afectar indirectamente al cliente.
Dirigido a
Dirigido a organizaciones medianas y grandes con exposición pública relevante -marca reconocida, operativa crítica o alto volumen de datos de clientes- que necesitan anticipar amenazas dirigidas y no solo reaccionar a ellas.
La ciberinteligencia estratégica es el servicio de RowanGuard que traduce el ruido de miles de fuentes -foros underground, mercados de la dark web, repositorios de código, redes sociales, registros de dominios y bases de datos filtradas- en un cuadro de riesgo específico para la organización. No es vigilancia genérica del sector: el punto de partida es un perfil de exposición propio de cada cliente (marca, dominios, ejecutivos clave, proveedores críticos, tecnología expuesta) que define qué se monitoriza y por qué.
El equipo combina recolección automatizada de fuentes abiertas y cerradas (OSINT, y HUMINT en foros de acceso restringido) con análisis manual de contexto, para evitar el exceso de alertas sin valor. Los actores y campañas identificados se contrastan contra marcos de referencia del sector, como MITRE ATT&CK para tácticas y técnicas, y se priorizan según probabilidad e impacto real sobre los activos del cliente, no según volumen de menciones. Cuando se detecta una credencial expuesta, un dominio fraudulento o el interés de un actor concreto en la organización, el hallazgo se valida antes de escalarlo, de forma que cada alerta que llega a seguridad sea accionable.
El cliente recibe informes periódicos en dos niveles: uno ejecutivo, con la evolución del riesgo y las decisiones que requiere, y otro técnico, con indicadores de compromiso (IOCs), dominios a bloquear y credenciales a rotar, listos para integrarse en el flujo de trabajo del SOC. Ante hallazgos críticos -una fuga activa, un acceso a la venta, una campaña de phishing con la marca del cliente- se activa una notificación fuera de ciclo con recomendación de respuesta inmediata, de forma que la inteligencia se convierte en acción antes de que el incidente escale.
Preguntas frecuentes
¿En qué se diferencia esto de contratar un feed de threat intelligence?
Un feed entrega datos brutos sin contexto; este servicio entrega análisis ya validado y priorizado para la organización concreta. El equipo filtra falsos positivos y traduce cada hallazgo en una acción, en lugar de dejar esa tarea al cliente.
¿Cómo se decide qué se monitoriza exactamente?
Se parte de un perfil de exposición acordado con el cliente: marca, dominios propios y similares, ejecutivos y proveedores críticos. Ese perfil se revisa periódicamente para incorporar nuevos activos o cambios en el negocio.
¿Qué ocurre si se detecta una amenaza crítica fuera del informe periódico?
Los hallazgos de alta severidad -credenciales activas a la venta, acceso inicial ofrecido en un foro, campaña de phishing en curso- generan una alerta inmediata fuera del ciclo de informes, con una recomendación concreta de contención.